La Escuela de Animadores de Evangelización celebra la VII promoción del Nivel Básico

Bajo el lema “Sigamos cultivando fe y esperanza en nuestros corazones”, la Escuela de Animadores de Evangelización celebró la culminación de la VII promoción del Nivel Básico, un momento significativo para la vida formativa y misionera de la Arquidiócesis de Bogotá.
La ceremonia se llevó a cabo el sábado 28 de febrero de 2026, en el Auditorio Santa Ana del Colegio Nuestra Señora del Pilar – sede Chapinero, donde 400 animadores, formadores, familiares y miembros de la comunidad eclesial se reunieron para acompañar y agradecer el camino recorrido por quienes culminaron esta etapa de formación.
Esta nueva promoción reúne a laicos comprometidos que, con entusiasmo y dedicación, finalizaron su proceso formativo en el Nivel Básico de la Escuela, una experiencia que busca fortalecer la formación humana, espiritual y pastoral de los participantes, brindando los fundamentos del discipulado misionero y las herramientas necesarias para discernir y asumir la vocación particular que el Espíritu suscita al servicio de la Iglesia.
Durante la ceremonia, los participantes recibieron su certificado de culminación de la formación básica, signo que reconoce no solo el proceso académico realizado, sino también el crecimiento espiritual y el compromiso con la misión evangelizadora en las comunidades parroquiales y eclesiales donde sirven.
La formación ofrecida por la Escuela de Animadores de Evangelización fortalece la identidad y la mística misionera de quienes participan en ella, preparándolos para ser testimonio del Evangelio, fermento de esperanza y servidores de la misión en la Arquidiócesis de Bogotá.
Este momento celebrativo también expresó el sentido de comunión, responsabilidad y envío misionero que asumen quienes, después de este proceso formativo, continúan su camino de servicio en la Iglesia, animando la vida pastoral y evangelizadora en distintos ámbitos parroquiales y comunitarios.
Con esta nueva promoción, la Escuela reafirma su compromiso de seguir acompañando la formación de los animadores de evangelización, hombres y mujeres que, desde su vocación laical, responden con generosidad al llamado de anunciar el Evangelio y hacer presente el Reino de Dios en la vida cotidiana.
La culminación de esta etapa formativa es, al mismo tiempo, un nuevo comienzo en el camino misionero, que invita a seguir cultivando la fe, la esperanza y el servicio en cada comunidad de la Arquidiócesis de Bogotá.


